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Nacida en Skopje, Yugoslavia (hoy Macedonia),
bajo el nombre de Agnes Gonxha Bojaxhiu. Sus padres, Nikola
y Dronda Bojaxhiu, eran Albaneses que se afincaron en Skopje
poco después de empezar el siglo. Dado que su padre
era co-propietario de una empresa constructora, tuvo una
infancia acomodada. En 1928 decidió repentinamente
convertirse en monja y viajó a Dublín, Irlanda,
para unirse a las Hermanas de Loreto, una orden religiosa
fundada en el siglo diecisiete. Luego de estudiar en el
convento por menos de un año, viajó a otro
convento de Loreto en la ciudad de Darjeeling, en el noroeste
de la India. En mayo 24 de 1931 tomó el nombre de
Teresa en homenaje a Santa Teresa de Ávila, una monja
española del siglo dieciséis.
En 1929 la Madre Teresa fue comisionada
para enseñar geografía en el colegio secundario
Santa María para niñas de Calcuta, al sur
de Darjeeling. En esa época las calles de Calcuta
estaban atiborradas de mendigos, leprosos y desamparados.
Los niños indeseados eran abandonados a su suerte
en las calles o en los tachos de basura. En un tren, de
vuelta a Darjeeling, en 1946, la Madre Teresa sintió
la necesidad de abandonar su posición en Santa María
para ocuparse de los necesitados en los villorios de Calcuta.
Luego de obtener el permiso de su arzobispo, comenzó
a trabajar.
En 1948 en Papa Pío XII le dió
su permiso para vivir como monja independiente. El mismo
año se convirtió en ciudadana de la India.
Luego de estudiar enfermería por tres meses con las
Misioneras Médicas Americanas en la ciudad India
de Patna, volvió a Calcuta para fundar las Misioneras
de la Caridad. Como hábito eligió un sari
blanco con un borde azul, y una simple cruz abrochada sobre
el hombro izquierdo.
La Madre Teresa enfocó sus esfuerzos
iniciales en los niños pobres que hallaba en las
calles, enseñándoles a leer y a cuidarse por
sí mismos. En 1949 se le unió su primer recluta,
una joven de la ciudad de Bengala. Muchos de los que se
le unieron durante los siguientes años fueron ex-estudiantes
de Santa María. Cada recluta debía dedicar
su vida a servir a los pobres sin aceptar ningún
beneficio material por recompensa.
En 1952 la Madre Teresa comenzó la
tarea por la que las Misioneras de la Caridad son hoy conocidas.
Su orden recibió permiso de las autoridades de Calcuta
para usar una parte de un templo abandonado de la diosa
Kali, la diosa hindú de la muerte y la destrucción.
Allí fundó el Hogar de Moribundos Kalighat.
Ella y sus compañeras recogieron hindúes moribundos
de las calles de Calcuta y los llevaron a este Hogar para
cuidarlos durante lo que les quedara de vida.
Hacia mediados de los '50, la Madre Teresa
comenzó a ayudar a los leprosos. El gobierno Indio
le otorgó a las Misioneras de la Caridad una porción
de tierra cerca de la ciudad de Asansol. Bajo la tutela
de la Madre Teresa se estableció allí una
colonia de leprosos, llamada Shanti Nagar (Ciudad de la
Paz). Por su trabajo entre los indios, el gobierno le otorgó
el Premio Padmashree (Loto Magnífico) en septiembre
de 1962.
En 1965 el Papa Paulo VI puso a las Misioneras
de la Caridad bajo el control directo del papado. También
autorizó a la Madre Teresa a expandir la orden fuera
de la India. Pronto se abrieron centros para cuidar y tratar
leprosos, ciegos, inválidos, ancianos y moribundos
en todo el mundo, incluido uno en Roma, en 1968. La Madre
Teresa también organizó escuelas y orfanatos
para pobres. Los Hermanos de la Caridad, compañeros
varones de las Hermanas de la Caridad, fueron creados hacia
mediados de los '60 para dirigir los hogares para moribundos.
En 1971 el Papa Paulo VI honró a
la Madre Teresa con el primer Premio Juan XXIII de la Paz.
Al año siguiente, el gobierno de la India le entregó
el Premio Jawaharlal Nehru de la Comprensión Internacional.
En 1979 recibió su más grande lauro: el Premio
Nobel de la Paz. La Madre Teresa aceptó todos estos
premios en nombre de los pobres, usando cualquier dinero
recibido para fundar sus centros. Para 1990, más
de 3000 monjas pertenecían a las Misioneras de la
Caridad, ocupándose de centros en 25 países
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